El Centro de Comercio Solidario es una cooperativa de productores que se creó por iniciativa de la OBRA KOLPING ARGENTINA, asociación de laicos que trabaja en 6 provincias argentinas, en el área rural y urbana, promoviendo desde hace 30 años emprendimientos productivos.
A finales de los años 90, en la Argentina se vivió una situación crítica en la economía regional, muy fuerte en ese momento, y que afectó mucho las posibilidades de comercialización de los/as productores/as, entonces, a partir de sus demandas, se hizo necesario analizar las dificultades existentes en los procesos de comercialización. A partir de este análisis se pudo descubrir que el problema no era que los productores no sabían producir, ni que les hacía falta cierta eficacia, sino que el pago que recibían en el mercado formal era muy bajo y no les permitía desarrollarse. Además, el mercado, en ese momento, se había abierto a la importación deteriorando en gran medida la economía regional.
Se buscó, entonces, hacer algo fuera de la lógica de este sistema, algo diferente, y en esa búsqueda, quienes impulsaban ese proceso pudieron descubrir que no estaban solos en eso y que existe el movimiento de Comercio Justo.
“Tomando los principios y los valores del Comercio Justo, creamos el Centro de Comercio Solidario...”
|
|
Tomando los principios y valores del Comercio Justo, se creó primero el Centro de Comercio Solidario, como una experiencia piloto de la Organización, y luego de tres años, se conformó la cooperativa de productores, como una herramienta democrática de comercialización.
Después de trabajar casi 4 años y habiendo sistematizado la experiencia y analizado todas las oportunidades y también todos los problemas, se elaboró, con una proyección de dos años, el programa de desarrollo de mercado para otra economía, que se basa fundamentalmente en los siguientes tres objetivos:
1. Desarrollo de mercados solidarios: Existen muchas posibilidades para esta cooperativa, está ubicada en la ciudad de Rosario, en la zona urbana, y también se articula con la zona urbana de Capital Federal. Hay una gran cantidad de consumidores dispuestos a comprar los productos de la Economía Solidaria pero que no cuentan con un mercado visible, un mercado que facilite que esos consumidores puedan llegar, conocer, e identificar a estos productos y a sus productores. De eso se trata el desarrollo del mercado solidario, de contar con un lugar claramente visible, ofertas claramente identificadas, productos de calidad y una comunicación clara.
2. Inserción en los mercados Convencionales: Aprovechar y no relegar nuestra participación en el mercado empresarial capitalista, en el cual también se tiene un segmento, se puede competir -y esto es una fortaleza para los productores - , se puede incidir y tener éxito en ese mercado, pero para eso, es necesario desarrollar elementos de competitividad, sobre todo administrativos y financieros que permitan competir con eficiencia.
3. Trabajar y tematizar la cultura de consumo actual y promover el consumo solidario y consciente: En ese sentido, se plantean acciones colectivas, públicas culturales, de manera a ir creando conciencia en la población a la que se le compra los productos, saber cómo vienen, si tienen o no explotación de mano de obra, si generan daño en el ambiente, entre otras cosas. |